domingo, 27 de marzo de 2011

COUCEIRO, Emma


Emma crea una voz y un personaje poético para cada poema, y todos los poemas tienen un destinatario.
 Porque esta vez todos se irán contigo en cada verso
(Todos se irán contigo)Emma Couceiro



 (SEXTA)-MENTIROSA  

No seu afán de protesta foi máis alá do limite, crendo ter o dereito e a forza para vivir segundo as súas propias leis. Así foi como se acostumou, por exemplo, a considerar o emprego da verdade como un dereito persoal sobre o que podía decidir valéndose do seu propio criterio. Por aquel entón puxéronlle a etiqueta de mentirosa"
Margarete Buber-Neuman (1977)

Por aquel entón
escurecía a terra dos ollos para agravar os feitos
como se esta fose unha enfermidade contaxiosa.
Hai segredos que se parecen demasiado a min, asenten
canda min
e pasan por alto anacos da trama,
verdades inútiles que non xustifican (despois de todo)
a estratexia que elixín para contar esta historia.
Hai segredos insobornables, son a liña que separa a circunstancia
e a vida.
Asi pois (cito):
          agora pensa que se podes desafiar a miña memoria,         
          (esta que teme por min,
          que nunca esgota as apariencias
          afeita a improvisar os espacios os tempos,
          a versión máis amable
          a indulxente)
Que non sei cal é a realidade que non vexo,
é real a perda
e así mesmo a certeza
de que en nós
vive algo que non conseguiu escapar.



PIMENTEL,Luis




Luis Benigno Vázquez Fernández( 1895-1958)  ejerció la medicina en su ciudad natal,trabajando  como médico en el Hospital Provincial de Lugo desde 1922.Es un autor  que marca un estilo peculiar .Escribe con melancolía, con  sentimiento de principiante , bajo  el nombre de Luis Pimentel. Sus poemas  apenas fueron conocidos, pues sólo los leía a sus amigos en las tertulias que frecuentaba.





ENTERRO DO NENO POBRE


Punteiros de gaita

acompañábano

O pai de negro;

no mar, unha vela

branca.

Os amiguiños levábano
Non pesaba nada.
Abaixo, o mar;
o camiño no aireda mañá.
 Il iba de camisa limpa

e zoquiñas brancas
Os amiguiños levábano
Non pesaba nada.


(De: Sombra do aire na herba)

...
I
No hacer nada,
nada,nada.
Estar quietos, mirando 
el día que comienza
No querer apresar
ese pájaro que pasa
entre nosotros.
(Acaso venga de cometer un crimen)
Él lleva un misterio
sobre sus alas.
No desear tenerlo
en nuestras manos,
como a un corazón de soldado
que late de miedo.
Contemplar el río, quieto,fresco,
como el brazo de la amada
bajo los verdes árboles.
Alejar todo de nuestra presencia.
Sin esfuerzo, que nuestra mirada
descanse en las lejanías.
Esperar, esperar con sosiego
a que vengan las horas nuevas.

II
No hacer nada,
nada,nada.
No llorar por las estrellas;
sentir solamente
ese rumor lejano de la noche
que está más allá del pensamiento
o más allá de la tierra,
ese trabajo incesante
de ,millares de horas y de siglos,
velando en la sombra.

No hacer nada,
nada, nada.

Más allá de nuestra frente,
todo en orden.
Que ni una idea, ni un pensamiento
ni una brizna del espíritu
no estén en reposo.
Que el rumor de nuestra sangre,
esa canción trágica que a veces oímos,
esté dormido.
Si miramos a las manos,
ver que son las nuestras.
Que desaparezca el horror
de creer
que son las de un muerto
desconocido.

No hacer nada.

Estar quietos ,mirando a la ausencia.
Sentir que dentro de nosotros
todo está en su sitio,
como esa estancia
tan sencilla y pulcra
con la que siempre soñamos.

De : Barco sin luces